por Cristina Diaz Gomez
11 de septiembre día del maestro, como homenaje al gran educador,
Domingo Faustino Sarmiento, recordamos una de sus mejores
realizaciones en este terruño: La Escuela de Fruticultura
y Enología que el 7 de septiembre cumplió 155 años.
Hace apenas 155 años Don Domingo F. Sarmiento, ese gigantesco hombre proyectó la granja de la escuela, la bodega, la fabrica y los viñedos.
Sarmiento propone que en cada propiedad rural mayor de 500 cuadras expropiaran cierto numero de ellas "para la fundación de una escuela para inquilinos y vecinos pobres"
Apuntó a la participación del pueblo en la vida económica. La industria para Sarmiento era el factor dinámico que aprovecha el excedente de población que la agricultura no puede no puede absorber y así lo dice: "la educación fabril da de vivir a la población que no absorbe la agricultura. Si se ha de enseñar industria ha de ser el la escuela publica" Destacó la política orgánica y estable de edificación escolar, que comenzó a llevar a la practica a partir de 1860, "en esos edificios han de crecer y desarrollarse las virtudes y las dotes de todos". Los primeros que lucharon por la Escuela de Enología trataron de llevar a cabo el pensamiento de Sarmiento , aquellos pioneros amaron la escuela sin retaceos. Es importante visitarla, mirarla a pleno sol, humildita como está ahora, conserva la prestancia que otrora tenía. Antes, cuando la educación, la vitivinicultura, el ser humano y la provincia primaban sobre los negocios electorales.
La educación forma, proyecta y nutre la conciencia. Trasciende de la niñez a la adolescencia. Sienta su plenitud en el adulto y en la edad madura se llena de soles serenos. Es la evolución del ser.
Don Domingo!!! Querido maestro!!! Que grande y que sublime suena este vocablo... que inmensa su misión y que difícil. Quiero rendir el homenaje al Genio, que al decir del poeta:
"Salve a tu voz, que perpetuo su alerta,
Salve a tu indice audaz de visionario;
y a tu pupila inmensamente abierta
sobre el primer renglón del silabario".
Sarmiento es sinónimo de lucha, de nuestra lucha, en ella se desgarró, en ella se quemó, vivió y murió.
Es allí donde te alzas y descuellas;
de pié ante el negro pizarrón escrito,
eras el mismo Dios pintando estrellas
sobre la oscuridad del infinito.
La Escuela de Enología tiene el museo del vino, muchos sanjuaninos no conocen. Hay libros incunables firmados por Sarmiento, muchas medallas ganadas en distintos lugares del país y del extranjero. Son miles los alumnos que día a día recorren el campo, plantando y aprendiendo agricultura, ganadería, fruticultura, arboricultura, apicultura. Saben hacer vinos porque trabajan en la bodega de la escuela. Da gusto verlos aprender junto a sus profesores en la Fabrica de Aceite o el la Fabrica de dulce y conservas.
Si la soberbia y la torpeza de quienes implementan la planificación y la programación educativa, hubiera tenido un poco de respeto y se hubiera detenido a ver como esta escuela trabaja con los agricultores, con los chacareros, con los vitivinicultores, si los ideólogos de la transformación educativa, le hubiera prestado atención a la historia y las características de esta escuela seguramente estarían luchando codo a codo con los niños y profesores, padres y directivos para conservar este hito histórico.
Don Domingo:
Todo se olvidará menos tu nombre
y el estruendo de la edad presente,
los nuevos siglos ha de ver a un hombre
enseñando a leer a un continente.
Gracias por la EDUCACIÓN PUBLICA LIBRE Y GRATUITA QUERIDO MAESTRO!!
Publicado en el Semanario
El Viñatero
San Juan 2001

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.